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domingo, 21 de octubre de 2012

Sentimientos.

Me gustaría decirle al mundo cuánto aprecio todo el trabajo que ha hecho en mi vida. Es decir, tengo dos padres maravillosos, una vida estable y soy una persona que no suele decepcionar a los que me han dado algo confiando en mí. Tengo todo para ser feliz, o al menos eso opinaría cualquiera que me vea desde afuera. Debería ser así.

Pero resulta que la gente no ve lo que hay dentro, lo cual, en mi caso, está pudriéndose lentamente. 

Hay muchos que pretenderán degradar nuestros sentimientos, señores, pero sólo nosotros sabemos qué tan grandes son. Por supuesto que a veces exageramos, pero hay maneras muy sencillas de saber si lo estamos haciendo o no: Sólo imagínate cómo sería tu vida si se acabara eso. ¿Muchísimo mejor, no? Entonces nos entendemos. 

Que nadie nos diga qué deberíamos sentir, porque ellos sólo ven lo que tenemos alrededor. Ellos ven nuestro status, nuestras notas en la escuela/universidad, nuestras amistades, nuestras oportunidades, nuestras familias...y probablemente tengan razón en que deberíamos sentirnos afortunados, porque nunca hay que olvidar que podríamos estar mucho peor. Sin embargo, con la poca experiencia de vida que tengo, he aprendido que por "pendejos" que sean nuestros sentimientos comparados con los de otros, por el hecho de ser nuestros, son muy importantes. 

Así que tomen un tubo y bateen todas las malas vibras que les envíe la gente que pretende que olviden e ignoren lo que les gritan sus adentros, porque no hay ninguna prisa. Es verdad que en cualquier momento estiramos la pata, pero no por eso hay que desesperarnos. Con calma resuelvan sus asuntos, dense su tiempo, y así en algún momento lograrán sentirse felices y cómodos con las cosas cotidianas de la vida. Tiempo al tiempo.

Y sí, esto me lo estoy intentando decir a mí misma.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Saludo con retardo.

Sé que después de dos entradas, es un poco extraño que me entren ganas de poner algo parecido a una presentación, saludo, o lo que sea, pero soy una persona de impulsos.

¿Por qué esta cosa que simula un intento de blog está en internet? En realidad no lo tengo claro, porque, insisto, soy tan impulsiva que normalmente hago las cosas sin haberlas planeado más que dos minutos antes. Simplemente vi un blog, un montón de redacciones que tenía abandonadas en una carpeta de archivos de word, y me pareció que podía mezclar las dos cosas. Me metí en intenet, busqué una bonita plantilla y empecé a mudar dichos documentos, de los cuales tengo bastantes. 

El asunto es que aquí está esta cosa. Sé que son muy pocas las personas que gustan de leer las opiniones de otros, mucho menos en unas páginas personales. Tampoco es mi intención que alguien me lea. Simplemente soy una de ese montón de personas que quiere expresarse, ser escuchada y, de ser posible, obtener una respuesta a todas esas preguntas que nos solemos hacer cuando somos jóvenes. 

Mi nombre es Dayana y este es mi blog. Cualquier parecido con la realidad no es más que mera coincidencia. 

Malentendidos.


Son esas cosas oscuras y desastrosas que han creado todos y cada uno de los problemas de la raza humana. Son el resultado inmediato de la falta de comunicación, y de las pocas ganas de escuchar que la gente tiene. Son esas cosas monstruosas que yo odio, lo que más detesto en el mundo.

Son, en escencia, la base para que se creen desacuerdos entre nosotros mismos. 

Poca comunicación, orgullo, porfiadez y no darse cuenta de las verdaderas razones para hacer lo que haces, son cosas que van de la mano para crear el caos. Un poco de desorden en las prioridades nunca falta, además. 

Y es que los malentendidos se crean cuando las personas están tan encerradas en su propia visión de las cosas, que no quieren escuchar la de los demás. En realidad, esto es sólo una manera de no sobrecargar su cerebro con varias ideas, y no esforzarse explorándolas. 

Otro punto de vista de los malentendidos son los que callan. Los que callan por remordimientos, los que callan por miedo, los que callan por pereza. Son esos comentarios no dichos los que son sustituidos con una idea equivocada. Son aquellas cosas que, al otro no saber si son o no son, tiene que imaginarse una realidad sobre tus sentimientos que no necesariamente es la correcta, pero es la más realista para aquella persona. 

En conclusión: las cosas que se callan son a veces más peligrosas que las que se dicen, porque fácilmente se puede poner otra idea donde está el espacio vacío que deja lo que no se expresó. 

viernes, 21 de septiembre de 2012

¿Qué es ser valiente?



Probablemente es simplemente un adjetivo que hace de sinónimo a la palabra intrépido. Quizás tiene que ver con fuerza, o quizás no. Después de todo, existen los valientes de corazón, los valientes de espíritu, los valientes de fe y los valientes de fuerza.

El punto es que, para mí, la persona más valiente es aquella que usa el sacrificio como mostrador de su valentía. El sacrificio por otro, así sea a favor de tu propia destrucción.

Entonces ¿Yo soy valiente?

No lo sé. Sólo sé que inconscientemente he tratado de proteger lo más preciado para mí, aunque eso me ha destruido por completo. Antes sólo había sido cobarde, pero esta vez sé que, para ser valiente, debía ejercer función de alguien que huye. Alguien incapaz de enfrentar su pasado, su presente y—quizás—hasta su futuro; pero eso ha valido por la tranquilidad de otro. Al menos eso espero.

Espero haber sido lo suficientemente valiente como para no sentirme arrepentida después. Sólo espero recoger mis pedazos e irme. Es hora de rendirse, es hora de seguir adelante. Hora de arriesgarme a sufrir más, hora de usar la valentía que poseo para liberarle.

Entonces, espero ser valiente, aunque aún no sé bien qué es eso. 
Con la tecnología de Blogger.

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